Te quiero soñador
Te quiero soñador
Partiste un día, sin que yo impedirlo pudiera.
Mi único y gran amor, aquel fatal día,
entre los laureles se perdió,
ya no podemos pasear juntos
y disfrutar de las fantasías de tu imaginación.
¡Cuánto te echo de menos, soñador!,
tus conversaciones y silencios elocuentes.
Envidia de las nubes y de los laureles, siento,
del rocío al alba que coquetea en tu lecho.
Acariciar tu mirada, más, no puedo
Y más sola conmigo me siento.
Las tinieblas, los reflejos del sol atoran.
El firmamento de azul se viste,
engalanado y sonriente, el día que viste la luz.,
Paralizar tu ausencia quisiera y, bailar
contigo al son del canto de los pinzones
en tu lecho de laureles.
Tal día como hoy, abriste tus ojos,
Ahora los busco y nos los encuentro,
En el lecho de laureles descansan para siempre.
José Paulo de la Paz Pastor, 15-01 –(1955- 2010),
Siempre te querremos, tu esposa, tu hijo, hermanos
familiares y amigos.


